Punto limpio municipal organizado en torno a un recorrido rodado de sentido único, con una plataforma elevada de descarga sobre los contenedores y pérgolas vegetales que integran una instalación industrial en su entorno.
El complejo se organiza en torno a un recorrido rodado de sentido único, que separa el tráfico de los usuarios del de los camiones de recogida. El acceso da paso a una plataforma elevada desde la que se descarga directamente sobre los contenedores, situados un nivel por debajo, y la salida se resuelve con una glorieta de maniobra en el extremo de la parcela.
Las piezas construidas —nave cubierta, almacén y edificio de atención al usuario— se agrupan en una banda lineal blanca, con lucernarios que iluminan el interior sin necesidad de abrir las fachadas. Las pérgolas con vegetación trepadora acompañan el recorrido, dan sombra a la zona de aparcamiento y amortiguan la vista del área de trabajo desde el exterior.
El perímetro se resuelve con muros bajos y una franja de arbolado que integra el conjunto en su entorno, buscando que una instalación de carácter industrial se lea desde la calle como un equipamiento más del municipio.




